libro de audio editado por 3 uves dobles punto lee eme pe tres punto com.. El baile: una terapia divertida El cielo celeste, las nubes, el sol brillante que no encandila... están bailando y no parece. Quien puede quitarles esa sensación, se sienten libres y lo son. No importa su edad ni su físico... bailando recuerdan, bailando viven... Muchas personas mayores practican esta actividad, como forma de volver a sentir algunas sensaciones olvidadas o que simplemente nunca habían experimentado. La mente se relaja y el cuerpo olvida sus enfermedades y preocupaciones. Al bailar, nos relajamos y la actitud corporal mejora. Se conocen nuevas formas de movimiento, y uno puede relacionarse con otras personas en un clima de fiesta, diversión y alegría. La persona mayor disfruta del momento por ser único, el ambiente agudiza sus sentidos mas profundos y aliviana las preocupaciones momentáneamente. El ánimo y el baile El ánimo mejora incluso la relación personal y la forma de convivir consigo mismo. Aumenta el incentivo para la creatividad, ayuda a tomar decisiones, a ser mas espontáneos, mas autónomos y a alejarse de la depresión, frustración y soledad. Tomar clases de baile alimenta el interés por iniciar un nuevo camino de aprendizaje. De tener nuevos incentivos, nuevos intereses, de aprender a comunicarse de otra forma, a estudiar como en épocas pasadas, de volver a creer en uno mismo y ponerse a prueba, de volver a conocerse. También es una forma de emplear el cuerpo como medio de expresión que involucra necesariamente la relación con otras personas. Riéndose, jugando, empleando los sentidos. La relajación Las personas mayores que practican esta actividad, consiguen relajarse y recuperar la alegría perdida y tener una regularidad que le permite olvidar las consecuencias del envejecimiento y sentirse joven nuevamente. También es una excusa para combatir la quietud y dejar de lado ciertos problemas emocionales. Bailar es conocerse a uno mismo y a otros, es proteger su salud y prevenir la enfermedad, teniendo en cuenta los beneficios físicos que provee. No debe olvidarse tampoco, que muchas personas mayores tienen verdadera pasión por el baile, y que una gran mayoría de ellas, deja la actividad por considerarse “demasiado viejos” para eso. Al respecto, los especialistas recomiendan todo lo contrario. Todo aquel que tenga la posibilidad de moverse, puede bailar, y hacerlo le permitirá mejorar su estado, físico y mental. seguna parte “El bailar es un placer...” “Se sienten en una burbuja y nada pasa a su alrededor. Sólo esa música suave y profunda, que se mete como un perfume dulce entre sus suspiros”. El Baile de Salón, es uno de esos momentos en que nada pasa, pero al mismo tiempo, muchas cosas ocurren... Para los mayores, “el bailar es un placer que les suele suceder”, y saber como acompañar y ser acompañado, es el detalle que termina de eternizar cada uno de esos momentos. La postura Para los principiantes, la primera lección. La técnica que todo bailarín de tiempo libre, necesita para empezar a ser el mejor: La postura es esencial. Para lograr una buena posición, se debe lograr una correcta alineación de las diferentes partes del cuerpo entre si. Esas partes son: -la cabeza -el tronco -la pelvis y las caderas -las piernas -los pies Cada una de esas “piezas” debe erguirse sobre si misma y evitando inclinaciones laterales. La pera debe mantenerse paralela al suelo al igual que la vista. El cuello debe estar estirado y puesto como continuación de la columna (un error común es tirar la cabeza hacia delante durante el baile). Como Ejercitarse para mejorar la técnica y acostumbrarse a erguir el cuello 1. Acostarse en el suelo boca arriba 2. Doblar las rodillas a 90º y apoyar totalmente, los pies en el piso. 3. Estirar los brazos al costado del tronco y cruzar las manos sobre el estomago. 4. Relaje todos los músculos. 5. Apoye bien la espalda, lo más posible. 6. Estire el cuello lo más posible y evite el hueco normal que queda. Otro ejercicio 1. Apoyar la espalda contra la pared con los pies separados unos 15 centímetros. 2. Apoyar la cabeza tratando de evitar el hueco que queda entre el cuello y la pared. 3. Doblar lentamente las rodillas deslizando el tronco hacia abajo. 4. Al llegar lo más abajo posible, comenzar el proceso inverso. 5. Prestar atención al contacto del cuello con la pared todo el tiempo. El Torso Las caderas y el tronco deben alinearse verticalmente de manera prolija. Se debe prestar atención al estiramiento de la columna, manteniéndose erguido pero flexible (un buen termómetro de esta parte del ejercicio, es la respiración que debe ser relajada). La inclinación del torso hacia algún lado (laterales, atrás o adelante) puede perjudicar la fluidez del movimiento. Las Caderas Esta parte del cuerpo es la encargada de permitir la flexibilidad de la columna, manteniéndola centrada (ni muy adelante ni muy atrás). Piernas Esta es sin dudas, una de las partes fundamentales en la técnica del baile. Cómo moverlas: -Cuando las piernas están rectas, se debe ubicar las rodillas entre la cintura y los pies (en forma recta). -Cuando las rodillas deben doblarse hacia delante, las caderas y los pies deben formar una línea vertical recta, para que el cuerpo no pierda la perpendicularidad con el suelo. Un consejo Cuando se doblen las rodillas, estirar el tronco para evitar perder la postura y que la cadera se vaya hacia atrás. ¿Cuanto calza? El pie es la base de apoyo y balanceo del cuerpo. Cuando el cuerpo está verticalmente estirado, el peso debe ponerse en el centro de la planta del pie (entre el talón y el comienzo de los dedos). Luego, según el movimiento y la inercia, el centro gravitatorio irá variando. Pero la clave del buen bailarín, se esconde en la capacidad de independizar la parte superior del cuerpo, de las oscilaciones inferiores evitando la perdida del equilibrio físico. Luego de practicadas todas las técnicas, y asimilado las posturas del cuerpo, suéltese y anímese a entrar en esa burbuja junto a su compañera... siempre con una sonrisa. tercera parte El Bailar es un placer... que se puede aprender” Para quienes ya conocen las técnicas de alineación, el segundo paso puede resultar el más divertido, en el progreso hacia el lanzamiento a las pistas. Aprender a caminar, hacia delante y hacia atrás... Para comenzar, lo primero es pararse erguido y poner los pies uno al lado del otro. Luego viene lo siguiente: El Movimiento hacia Atrás 1. Mantener el peso del cuerpo en el centro de la planta del pie de apoyo y empezar a doblar las rodillas. -El pie que queda libre, debe comenzar a deslizarse hacia atrás apoyando todo el tiempo el músculo que se ubica entre el centro del pie y el comienzo de los dedos. 2. Repartir el peso del cuerpo en ambos pies y comenzar a deslizarlo cada vez más atrás, dejando libre de presión a la punta del pie de apoyo (levantándolo levemente). -El pie que se está moviendo hacia atrás, debe estar apoyado en el suelo siempre (la parte mencionada). 3. Cuando se separan al máximo ambos pies, usted se encontrará con que el peso del cuerpo estará repartido uniformemente. -Entonces, se debe convertir al pie libre, en el nuevo pie de apoyo ( y viceversa ). 4. Mientras se traslada el peso del cuerpo entre pie y pie, el que está libre, se arrastrará hacia atrás con el talón rozando el suelo. -Mientras, las rodillas deben comenzar a flexionarse y el talón del pie de apoyo, deberá ir en descenso lentamente. -Cuando el peso se traslade totalmente, el pie ya debe estar apoyado en su totalidad. 5. Previo a que el nuevo pie libre sobrepase al pie de apoyo, su punta debe estar apuntando al suelo en 45º. El Movimiento hacia Delante 1. Pararse erguido y juntar los pies. 2. Cuando se comienzan a flexionar las rodillas, se debe empezar a trasladar el peso del cuerpo hacia el músculo delantero de la planta del pie de apoyo. -El pie libre debe deslizarse hacia delante con el mismo músculo rozando el suelo, para terminar apoyándolo completamente. 3. El pie libre, debe estirarse hacia el frente, elevando la punta y apoyando el talón. -Mientras, el peso del cuerpo debe ir repartiéndose equitativamente entre ambas piernas (levantando el talón del pie de apoyo y formando un triangulo con las piernas). 4. Cuando se separan lo máximo posible los dos pies, el peso estará parejo. Entonces, el pie libre se convierte en el pie de apoyo. 5. Cuando se empieza a inclinar el cuerpo hacia el pie que está al frente, la punta debe ir descendiendo hasta apoyar toda su base en el suelo. -Entonces, el nuevo pie libre (el de atrás) debe deslizarse hacia delante con las rodillas flexionadas todo el tiempo. 6. Repetir el proceso nuevamente La practica es fundamental para que estas indicaciones dejen de ser complejas. Una vez aprendidos estos pasos, el bailarín debe comenzar a hacer todo más naturalmente (es normal que al principio no suceda), y a disfrutar del movimiento agregando algo fundamental: la alegría por bailar junto a su pareja libro de audio editado por 3 uves dobles punto lee eme pe tres punto com..